Galería de fotografías de La Antilla e Islantilla, en Lepe (Huelva): atardeceres sobre el Atlántico, la playa, el paseo marítimo y la vida de la costa de la Luz. Fotos originales de Andrés Ramírez Lería. Explora por tema — atardeceres, playa, paseo marítimo — o filtra con las etiquetas.

Hay días que no se explican: se quedan flotando en algún punto entre la luz, el agua y esa sensación de verano que empieza a hacerse sitio sin pedir permiso. 6 de julio en La Antilla.
Hay días que no se explican: se quedan flotando en algún punto entre la luz, el agua y esa sensación de verano que empieza a hacerse sitio sin pedir permiso. 6 de julio en La Antilla.
Hay algo muy de #LaAntilla en esta imagen: bajar por la pasarela, sentir la arena cerca, ver el mar abrirse delante y encontrar la playa todavía viva al caer la tarde. Julio deja aquí una escena cotidiana pero llena de verano, con pasos lentos, cuerpos relajados, viento de poniente y esa sensación de que el día se alarga un poco más junto al mar.
Hay algo muy de #LaAntilla en esta imagen: bajar por la pasarela, sentir la arena cerca, ver el mar abrirse delante y encontrar la playa todavía viva al caer la tarde. Julio deja aquí una escena cotidiana pero llena de verano, con pasos lentos, cuerpos relajados, viento de poniente y esa sensación de que el día se alarga un poco más junto al mar.
Donde pasa el día: A la hora del almuerzo, el paseo marítimo de #LaAntilla se convierte en un flujo continuo de historias breves: encuentros fugaces, pausas al sol y movimientos que cambian a cada ins
Donde pasa el día: A la hora del almuerzo, el paseo marítimo de #LaAntilla se convierte en un flujo continuo de historias breves: encuentros fugaces, pausas al sol y movimientos que cambian a cada ins
Hay una edad para llevar un cubo, otra para caminar despacio junto al agua y otra para salir del mar con la luz de frente. La playa las reúne todas sin hacer preguntas, en ese pequeño territorio donde las generaciones se cruzan y el tiempo parece menos importante.
Hay una edad para llevar un cubo, otra para caminar despacio junto al agua y otra para salir del mar con la luz de frente. La playa las reúne todas sin hacer preguntas, en ese pequeño territorio donde las generaciones se cruzan y el tiempo parece menos importante.
Desde 1981, algunas rutinas de verano siguen teniendo el mismo destino: una mesa, una luz encendida, algo dulce y esa forma tan antillera de alargar la noche sin prisa. Los Ángeles no es solo una heladería; es uno de esos pequeños rituales que hacen que volver a La Antilla tenga memoria.
Desde 1981, algunas rutinas de verano siguen teniendo el mismo destino: una mesa, una luz encendida, algo dulce y esa forma tan antillera de alargar la noche sin prisa. Los Ángeles no es solo una heladería; es uno de esos pequeños rituales que hacen que volver a La Antilla tenga memoria.
La Antilla
Volver de la playa al atardecer es una forma muy nuestra de medir el verano. No hace falta que pase nada extraordinario: una mano cogida, unas chanclas arrastrando arena, una silla plegable, una sombra larga sobre el paseo. A veces La Antilla se cuenta mejor en esos momentos en los que nadie posa y todo parece estar en su sitio.
Volver de la playa al atardecer es una forma muy nuestra de medir el verano. No hace falta que pase nada extraordinario: una mano cogida, unas chanclas arrastrando arena, una silla plegable, una sombra larga sobre el paseo. A veces La Antilla se cuenta mejor en esos momentos en los que nadie posa y todo parece estar en su sitio.
Donde pasa el día: A la hora del almuerzo, el paseo marítimo de #LaAntilla se convierte en un flujo continuo de historias breves: encuentros fugaces, pausas al sol y movimientos que cambian a cada ins
Donde pasa el día: A la hora del almuerzo, el paseo marítimo de #LaAntilla se convierte en un flujo continuo de historias breves: encuentros fugaces, pausas al sol y movimientos que cambian a cada ins