Hay una edad para llevar un cubo, otra para caminar despacio junto al agua y otra para salir del mar con la luz de frente. La playa las reúne todas sin hacer preguntas, en ese pequeño territorio donde las generaciones se cruzan y el tiempo parece menos importante.
Hay una edad para llevar un cubo, otra para caminar despacio junto al agua y otra para salir del mar con la luz de frente. La playa las reúne todas sin hacer preguntas, en ese pequeño territorio donde las generaciones se cruzan y el tiempo parece menos importante.