Viviendas en La Antilla

Fotografías de viviendas en La Antilla, en Lepe (Huelva). Una selección de imágenes originales de la playa y la vida de la costa de la Luz.

63 fotografías

El verano ya está aquí y #LaAntilla vuelve a llenarse de esas pequeñas costumbres que nunca cambian: chavales, ilusión y tesoros hechos a mano que convierten cualquier tarde en un recuerdo.
El verano ya está aquí y #LaAntilla vuelve a llenarse de esas pequeñas costumbres que nunca cambian: chavales, ilusión y tesoros hechos a mano que convierten cualquier tarde en un recuerdo.
Mientras algunos buscaban refugio, ellos convirtieron el camino en parte de la aventura. Porque a cierta edad la lluvia no estropea los planes; simplemente obliga a inventar una manera distinta de continuarlos.
Mientras algunos buscaban refugio, ellos convirtieron el camino en parte de la aventura. Porque a cierta edad la lluvia no estropea los planes; simplemente obliga a inventar una manera distinta de continuarlos.
A veces el cine de verano no va solo de mirar una pantalla, sino de compartir una calma. De llegar sin demasiada épica, sentarse, comentar cualquier cosa en voz baja y sentir que el plan tenía esa medida exacta que tienen las noches buenas: película, brisa, julio y alguien con quien apetece estar.
A veces el cine de verano no va solo de mirar una pantalla, sino de compartir una calma. De llegar sin demasiada épica, sentarse, comentar cualquier cosa en voz baja y sentir que el plan tenía esa medida exacta que tienen las noches buenas: película, brisa, julio y alguien con quien apetece estar.
No sé si veníamos por la película, por la noche o por esa liturgia pequeña de traer la cena de casa y de la Avenida Castilla como si fuera parte del ritual. Pero entre Obsession, los bocatas calientes y el murmullo del cine de verano, La Antilla volvió a hacer lo que mejor sabe: convertir lo normal en recuerdo.
No sé si veníamos por la película, por la noche o por esa liturgia pequeña de traer la cena de casa y de la Avenida Castilla como si fuera parte del ritual. Pero entre Obsession, los bocatas calientes y el murmullo del cine de verano, La Antilla volvió a hacer lo que mejor sabe: convertir lo normal en recuerdo.
Cuando el Chiringuito Bulerías vuelve a encenderse, La Antilla empieza a parecerse a sí misma otra vez: noches recién estrenadas, arena todavía caliente y esas luces del trasmayo al fondo recordando que el verano también sucede en silencio, mientras todo lo demás baja el volumen.
Cuando el Chiringuito Bulerías vuelve a encenderse, La Antilla empieza a parecerse a sí misma otra vez: noches recién estrenadas, arena todavía caliente y esas luces del trasmayo al fondo recordando que el verano también sucede en silencio, mientras todo lo demás baja el volumen.
Hay rincones que no necesitan estar en ningún mapa para convertirse en verano. Basta una tarde tranquila, algo de luz y la sensación de estar exactamente donde uno quiere quedarse.
Hay rincones que no necesitan estar en ningún mapa para convertirse en verano. Basta una tarde tranquila, algo de luz y la sensación de estar exactamente donde uno quiere quedarse.
Hay fachadas que durante el día pasan desapercibidas, hasta que la última luz las convierte en otra cosa. #LaAntilla también vive de esos momentos pequeños.
Hay fachadas que durante el día pasan desapercibidas, hasta que la última luz las convierte en otra cosa. #LaAntilla también vive de esos momentos pequeños.
La arquitectura antillera tiene un aire sereno y funcional que recuerda a los antiguos refugios costeros pensados más para habitar el paisaje que para imponerse sobre él. Sus volúmenes sencillos y ele
La arquitectura antillera tiene un aire sereno y funcional que recuerda a los antiguos refugios costeros pensados más para habitar el paisaje que para imponerse sobre él. Sus volúmenes sencillos y ele
Donde pasa el día: A la hora del almuerzo, el paseo marítimo de #LaAntilla se convierte en un flujo continuo de historias breves: encuentros fugaces, pausas al sol y movimientos que cambian a cada ins
Donde pasa el día: A la hora del almuerzo, el paseo marítimo de #LaAntilla se convierte en un flujo continuo de historias breves: encuentros fugaces, pausas al sol y movimientos que cambian a cada ins
Viviendas en La Antilla
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En la calle Céfiro, a principios de julio, una niña en patinete parece medir el verano a su manera: sin prisa, sin mirar atrás, con el mar al fondo y La Antilla abierta por delante. Hay escenas que no necesitan hacer ruido para quedarse.
En la calle Céfiro, a principios de julio, una niña en patinete parece medir el verano a su manera: sin prisa, sin mirar atrás, con el mar al fondo y La Antilla abierta por delante. Hay escenas que no necesitan hacer ruido para quedarse.
Volver de la playa al atardecer es una forma muy nuestra de medir el verano. No hace falta que pase nada extraordinario: una mano cogida, unas chanclas arrastrando arena, una silla plegable, una sombra larga sobre el paseo. A veces La Antilla se cuenta mejor en esos momentos en los que nadie posa y todo parece estar en su sitio.
Volver de la playa al atardecer es una forma muy nuestra de medir el verano. No hace falta que pase nada extraordinario: una mano cogida, unas chanclas arrastrando arena, una silla plegable, una sombra larga sobre el paseo. A veces La Antilla se cuenta mejor en esos momentos en los que nadie posa y todo parece estar en su sitio.
Antes de que el verano fuera escaparates, terrazas y paseo lleno, el Barrio de los Pescadores —El Carmen—, realizado en 1955, ya contaba otra manera de vivir cerca del mar. Esta entrada guarda algo de esa memoria sencilla, trabajada y blanca, todavía en pie bajo la luz de julio.
Antes de que el verano fuera escaparates, terrazas y paseo lleno, el Barrio de los Pescadores —El Carmen—, realizado en 1955, ya contaba otra manera de vivir cerca del mar. Esta entrada guarda algo de esa memoria sencilla, trabajada y blanca, todavía en pie bajo la luz de julio.
La Antilla también está hecha de escenas mínimas: geometrías al sol, colores imposibles y esa calma de julio que convierte cualquier rincón cerca del paseo marítimo en una pequeña postal sin intención de ser postal.
La Antilla también está hecha de escenas mínimas: geometrías al sol, colores imposibles y esa calma de julio que convierte cualquier rincón cerca del paseo marítimo en una pequeña postal sin intención de ser postal.
Febrero en #LaAntilla, con la playa abierta, el viento haciendo lo suyo y esa luz que hace que todo parezca más tranquilo.
Febrero en #LaAntilla, con la playa abierta, el viento haciendo lo suyo y esa luz que hace que todo parezca más tranquilo.
#LaAntilla también tiene casas con personalidad, bien pensadas para estar junto a la playa sin romper el entorno.
#LaAntilla también tiene casas con personalidad, bien pensadas para estar junto a la playa sin romper el entorno.
Finales de junio en La Antilla. El verano ya se ha instalado del todo y las tardes empiezan a tener ese ritmo lento que solo aparece cerca del mar. Calle Dorada, junto al paseo marítimo.
Finales de junio en La Antilla. El verano ya se ha instalado del todo y las tardes empiezan a tener ese ritmo lento que solo aparece cerca del mar. Calle Dorada, junto al paseo marítimo.
Febrero en #LaAntilla y parece primavera. Mediodía, sol bueno, temperatura perfecta y ese paseo de siempre que hoy se siente todavía mejor. Un gesto casual, un rato tranquilo y la suerte de poder disf
Febrero en #LaAntilla y parece primavera. Mediodía, sol bueno, temperatura perfecta y ese paseo de siempre que hoy se siente todavía mejor. Un gesto casual, un rato tranquilo y la suerte de poder disf
Antes de la temporada: Primeros días de marzo en el paseo marítimo en #LaAntilla. El sol ya pesa como si fuera verano y la rutina empieza a cambiar de ritmo: pasos tranquilos, conversaciones al mediod
Antes de la temporada: Primeros días de marzo en el paseo marítimo en #LaAntilla. El sol ya pesa como si fuera verano y la rutina empieza a cambiar de ritmo: pasos tranquilos, conversaciones al mediod
Viviendas en La Antilla
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27 de junio. El verano empieza y La Antilla vuelve a saber a calle, a costumbre y a esos pequeños momentos que terminan convirtiéndose en memoria.
27 de junio. El verano empieza y La Antilla vuelve a saber a calle, a costumbre y a esos pequeños momentos que terminan convirtiéndose en memoria.
La playa tiene su belleza, sí, pero también tiene a quienes la cuidan. Esta caseta, al lado del Pino de #LaAntilla, guarda algo sencillo y enorme a la vez: la confianza de saber que mientras el verano avanza, hay profesionales pendientes de que todo siga bien.
Alejandro y su compañero: juventud, responsabilidad y esa calma que hace más segura la playa.
La playa tiene su belleza, sí, pero también tiene a quienes la cuidan. Esta caseta, al lado del Pino de #LaAntilla, guarda algo sencillo y enorme a la vez: la confianza de saber que mientras el verano avanza, hay profesionales pendientes de que todo siga bien. Alejandro y su compañero: juventud, responsabilidad y esa calma que hace más segura la playa.
Hay casas que no necesitan estar en primera línea para tener mar dentro. En La Antilla, a pocos metros del paseo, el atardecer de julio también se queda en las fachadas, en los silencios y en esas calles donde el verano parece bajar un poco la voz.
Hay casas que no necesitan estar en primera línea para tener mar dentro. En La Antilla, a pocos metros del paseo, el atardecer de julio también se queda en las fachadas, en los silencios y en esas calles donde el verano parece bajar un poco la voz.
Hay sitios que no necesitan ponerse de moda porque ya estaban ahí antes de que aprendiéramos a llamar verano al verano. 30 años! Lino’s es uno de esos nombres que se quedan pegados a la memoria de La Antilla: después de la playa, antes del paseo, en mitad de la Avenida Castilla, como una parada que pertenece más a las costumbres que al mapa.
Hay sitios que no necesitan ponerse de moda porque ya estaban ahí antes de que aprendiéramos a llamar verano al verano. 30 años! Lino’s es uno de esos nombres que se quedan pegados a la memoria de La Antilla: después de la playa, antes del paseo, en mitad de la Avenida Castilla, como una parada que pertenece más a las costumbres que al mapa.
Hay momentos en #LaAntilla que no necesitan mucho más. Kike ya recogiendo después de una buena tarde de kite, la cometa todavía arriba, y esas casas de primera línea de la calle Guadiana viendo pasar
Hay momentos en #LaAntilla que no necesitan mucho más. Kike ya recogiendo después de una buena tarde de kite, la cometa todavía arriba, y esas casas de primera línea de la calle Guadiana viendo pasar
Fuera de temporada, la primera línea recupera una calma muy distinta a la del verano.
Fuera de temporada, la primera línea recupera una calma muy distinta a la del verano.
#LaAntilla baja el pulso, y la Avenida Castilla se queda esperando a que vuelva el ruido.
#LaAntilla baja el pulso, y la Avenida Castilla se queda esperando a que vuelva el ruido.
Viviendas en La Antilla
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