Cuando el Chiringuito Bulerías vuelve a encenderse, La Antilla empieza a parecerse a sí misma otra vez: noches recién estrenadas, arena todavía caliente y esas luces del trasmayo al fondo recordando que el verano también sucede en silencio, mientras todo lo demás baja el volumen.
Cuando el Chiringuito Bulerías vuelve a encenderse, La Antilla empieza a parecerse a sí misma otra vez: noches recién estrenadas, arena todavía caliente y esas luces del trasmayo al fondo recordando que el verano también sucede en silencio, mientras todo lo demás baja el volumen.