← La AntillaNo sé si veníamos por la película, por la noche o por esa liturgia pequeña de traer la cena de casa y de la Avenida Castilla como si fuera parte del ritual. Pero entre Obsession, los bocatas calientes y el murmullo del cine de verano, La Antilla volvió a hacer lo que mejor sabe: convertir lo normal en recuerdo.