Cinco minutos parado en el paseo marítimo, esperando a que algo encajara sin forzarlo. La escultura del vigilante mirando al mar, la tarde tranquila y la gente pasando sin darse cuenta. En un momento
Cinco minutos parado en el paseo marítimo, esperando a que algo encajara sin forzarlo. La escultura del vigilante mirando al mar, la tarde tranquila y la gente pasando sin darse cuenta. En un momento